Vacaciones alternativas en la naturaleza griega
Grecia, con su incomparable riqueza natural y sus estructuras tradicionales, es líder internacional en el ámbito del desarrollo sostenible. Los paisajes montañosos se alternan con llanuras, creando un escenario natural de increíble belleza, ideal para realizar excursiones alternativas, en las que sentirá toda la fuerza de la tierra y el valor de la vida. La naturaleza salvaje, la fauna y la flora del territorio griego están protegidas por organismos internacionales y nacionales. En el territorio griego viven aproximadamente 50.000 especies de animales, una riqueza de vida silvestre única en Europa, debido a la intensa orografía, que crea diferentes ecosistemas.
Las numerosas cuevas, que superan las 10 000, constituyen hábitats únicos, cada uno con una biodiversidad diferente. Barrancos y quebradas, bosques centenarios, zonas ribereñas, fértiles deltas fluviales y montañas inaccesibles crean innumerables cunas de vida. Alrededor de 700 especies animales y más de 900 especies vegetales de Grecia están protegidas debido a su rareza y al papel fundamental que desempeñan en el medio natural.El agua da vida
Importantes humedales de Grecia están protegidos por el Convenio de Ramsar. Entre ellos se encuentran la laguna de Mesolongi, el lago de Mikrí Prespa, el lago Ismaris y el complejo de lagunas de Tracia, el lago Kerkini, el delta del río Axiós y muchos otros paraísos, donde se puede admirar una gran cantidad de aves, peces y anfibios raros o endémicos en armonía con el encantador paisaje.Monumentos naturales protegidos
En Grecia hay quince zonas que están clasificadas como monumentos naturales protegidos. Entre ellas se encuentran el bosque de Dendrókedroi en Kynouria, el bosque virgen de la Ródope central, el bosque húmedo de Eubea, el bosque petrificado de Lesvos y el bosque de hoja perenne de la isla de Sapienza, en Mesenia. Un viaje al bosque de Lailiá Serres, a Kefalánthiro en Heraclión, Creta, con sus raras orquídeas, al bosque de hayas de Pela, son destinos únicos y una oportunidad para conocer la fuerza vivificante de la naturaleza a través de senderos de excepcional belleza.
También se han designado Monumentos Naturales Protegidos algunos árboles centenarios, como el roble de Dóriza en Arcadia, el olivo de Nauplia, el viejo plátano de Calcídica y muchos más, que merece la pena ver de cerca y escuchar el susurro inmortal de sus hojas.
A los monumentos naturales protegidos del territorio helénico se suman los grandes bosques y los bosques estéticos, como los del Olimpo, Samaria, Parnaso, el bosque periurbano de Ioánina y muchos otros lugares vírgenes. Muchas zonas están protegidas por el Convenio de Barcelona y constituyen un importante patrimonio natural. Entre ellas se encuentran el Parque Nacional de Sunion en Ática, el bosque de Escíatos y el bosque de Nicópolis-Mítikas. Además, muchos parques nacionales han sido designados como reservas biogenéticas, como el Parque Nacional de Aimos, el bosque de Kourí Almyroú, el bosque de hayas de Chaidoú y el Parque Nacional de Samaria. Por último, hay que hacer una mención especial a la península del Athos, que ha sido declarada en su totalidad Patrimonio de la Humanidad, tanto por su insuperable paisaje natural como por la dimensión espiritual de su comunidad monástica.Vuelos y trinos
En nuestro país viven más de 450 especies de aves, de las cuales más de la mitad son endémicas. Las poblaciones acuáticas y los emperadores de las montañas, como el águila calva, componen una variedad única en el mundo. Es característico que, en 2011, los miembros de la Sociedad Ornitológica Griega descubrieron en el bosque de Kaisarianí, en las afueras de Atenas, un ejemplar de la especie mosquitero de Pallas, extremadamente rara en el sur de Europa. Este tipo de «encuentros» son el sueño de todo observador de la vida silvestre.
En la ruta migratoria de las aves hay muchos observatorios, tanto en refugios acuáticos como montañosos. Con su cámara fotográfica y su amor por los seres vivos como únicas «armas», podrá contemplar extasiado el vuelo de estos orgullosos habitantes de la tierra.Vuelos silenciosos
Grecia es el paraíso de las mariposas, que con su vuelo gracioso y colorido simbolizan la vida misma. Los antiguos griegos adoraban tanto a estos lepidópteros que los llamaban «almas», ya que consideraban que se trataba de almas reales que disfrutaban de su libertad. En el territorio griego se han reconocido oficialmente 236 especies de mariposas, un número muy elevado en relación con la superficie del país. De ellas, unas cincuenta viven solo en Grecia, como la Kretania Psylorita, que habita en el Psiloritis, y la Polymatus Menelaus, que solo se encuentra en el Taigeto. Además, poblaciones maravillosas con alas iridiscentes y de un azul intenso habitan en las cataratas de Griá Vathra, en Samotracia, y otras, con exóticos colores rojos, en los desfiladeros de Kynouria.
Cada rincón de Grecia acoge a estas hermosas «almas», que parecen tener como único propósito embellecer la creación.