Un litoral lleno de contrastes
Andros es la isla más septentrional de las Cícladas y destaca por su impresionante costa: desde calas aisladas que se asemejan a piscinas naturales hasta interminables playas de arena con instalaciones para los huéspedes. Andros cuenta con más de 40 playas y 176 km de largo total y es donada con una variedad impresionante, ya que algunas de ellas son rocosas y silvestres mientras otras tienen una arena fina y de color dorado, sin embargo todas con aguas limpias y claras.
Las costas occidentales, desde Gavrio hasta Batsi, son ideales para un acceso fácil y una estancia cómoda. En las playas de Agios Petros, Chrissi Ammos y Kypri, las aguas son poco profundas y la arena es fina, lo que crea el entorno ideal para familias y deportes acuáticos. Más al norte, Fellos y Pisolimionas ofrecen tranquilidad y la experiencia de disfrutar de de la puesta de sol en el mar.
En la parte noreste, las playas de Zorkos y Vitali combinan el paisaje impredecible con aguas azules claras y profundas. Si sigue el camino de tierra, llegará a Achla, una de las playas emblemáticas del Egeo, donde el río homónimo forma lagos naturales antes de desembocar en el mar, a través de un valle de plátanos y laureles. Aquí también se encuentra Gerolimni, un humedal especial que alberga aves migratorias, así como el puente de piedra de Achla, un ejemplo característico de la arquitectura de la isla.
Al este, cerca de Chora, las playas de Paraporti y Neiborio rodean el centro histórico de la isla. Paraporti ofrece vistas al Faro de Tourlitis, mientras que Neiborio permanece tranquilo y protegido de los vientos. En Korthi, la famosa playa que se llama «Tis Grias to Pidima» (el salto de la vieja) impresiona por su imponente monolito y su historia mítica, mientras que Mylos es un punto de encuentro para los amantes del windsurf.
La vista de la roca caliza de Kalamos, el segundo monolito más alto del Mediterráneo, nos recuerda que la isla es más que costas; es un paisaje donde la montaña desciende hasta el mar, dando forma a paisajes naturales únicos.
Las costas occidentales, desde Gavrio hasta Batsi, son ideales para un acceso fácil y una estancia cómoda. En las playas de Agios Petros, Chrissi Ammos y Kypri, las aguas son poco profundas y la arena es fina, lo que crea el entorno ideal para familias y deportes acuáticos. Más al norte, Fellos y Pisolimionas ofrecen tranquilidad y la experiencia de disfrutar de de la puesta de sol en el mar.
En la parte noreste, las playas de Zorkos y Vitali combinan el paisaje impredecible con aguas azules claras y profundas. Si sigue el camino de tierra, llegará a Achla, una de las playas emblemáticas del Egeo, donde el río homónimo forma lagos naturales antes de desembocar en el mar, a través de un valle de plátanos y laureles. Aquí también se encuentra Gerolimni, un humedal especial que alberga aves migratorias, así como el puente de piedra de Achla, un ejemplo característico de la arquitectura de la isla.
Al este, cerca de Chora, las playas de Paraporti y Neiborio rodean el centro histórico de la isla. Paraporti ofrece vistas al Faro de Tourlitis, mientras que Neiborio permanece tranquilo y protegido de los vientos. En Korthi, la famosa playa que se llama «Tis Grias to Pidima» (el salto de la vieja) impresiona por su imponente monolito y su historia mítica, mientras que Mylos es un punto de encuentro para los amantes del windsurf.
La vista de la roca caliza de Kalamos, el segundo monolito más alto del Mediterráneo, nos recuerda que la isla es más que costas; es un paisaje donde la montaña desciende hasta el mar, dando forma a paisajes naturales únicos.